Un testigo.

 

El puente de la estación de Banfield que está en la plaza, en Vergara y Talcahuano, fue testigo de tantas historias de amor de chicos y chicas que se encontraban ahí para vivir un momento de intimidad por la noches.
Hace 35 años la cosa era distinta, hoy si estuviera habilitado y te quedaras un rato, te asaltarían, te violarían, y que se yo cuantas otras barbaridades que ves a diario por la televisión. 

¿Quién no conoce los encendedores Zippo?




Su fabricación encierra una historia de 80 años desde que George G. Blaisdell fundó en 1932 la 'Zippo Manufacturing Company' ubicada en Bradford, Pensilvania, produciendo su primer encendedor a principios de 1933.
Para su diseño se inspiraron en un encendedor Austriaco de diseño similar.
El nombre surge porque a Blaisdell le gustaba el sonido de la palabra 'zipper' (cremallera), y en tal sentido asoció ese sonido al que producía el encendedor cuando éste se abría.
Recién 4 años mas tarde el 3 de Marzo de 1936 el producto fue patentado.
Desde 1933 más de 400 millones de encendedores Zippo han sido producidos y se estima que actualmente se producen unos 12 millones al año.
Después de la Segunda Guerra Mundial los encendedores formaron parte de campañas de publicidad de compañías tanto grandes como pequeñas hasta los años 60.
Muchas de las primeras campañas publicitarias de Zippo son solamente  ilustraciones pintadas a mano y así como la tecnología ha evolucionado también lo ha hecho el diseño y el acabado de los encendedores Zippo, pese que el mecanismo básico de estos encendedores se ha mantenido inalterable.
Los encendedores Zippo en reiteradas ocasiones han aparecido en el negocio del cine, siendo utilizados regularmente por personajes de diferentes películas.
Desde mediados de 1955 Zippo comenzó a incluir en códigos el año en que se produjo el encendedor.
Estos encendedores tienen unos diseños muy bonitos y  son un recuerdo permanente para muchos y un clásico para viejos fumadores como yo.